jueves, 18 de febrero de 2016

Anécdotas 2.0...

[18-febrero-2015] Las segundas partes nunca fueron tan buenas como las primeras, ya que tiende a perderse la esencia, el color y el brillo. Tiende a desvanecerse el aroma a novedad y tiende a dormir al espectador con una melodía repetitiva y afónica. Las segundas partes acaban enamorando si en ti despertó interés la primera. Las segundas partes acaban conquistando si recibes una dosis de locura inyectada a presión en vena. Las segundas partes acaban desesperando si no encuentras esa historia que esperabas presenciar. Las segundas partes acaban siendo magistrales si les otorgas el cariño que se merecen. En realidad, solo son segundas partes. Esta noche no hay melancolía, ni tampoco hay resaca de licor 43. El alcohol no me acompaña, ni la obsesión adictiva asalta mis memorias, pero quiero seguir gritando silencio. Quiero gritar anécdotas. Anécdotas de hielo y viento.

[01-enero-2016] El primer brindis del año vino acompañado de mensajes tan emotivos como insignificantes. Fue una noche cubierta por un gran manto de estrellas. Ninguna brillaba como la ilusión que yo tenía depositada en mis proyectos. Ninguna estrella guió mi aventura hacia lo desconocido. Yo solo me adentré en ello. Fue el primer comienzo de año en el que me disponía a ser salvaje. No fue salvaje. Fue caos. Fue destrucción. Fue dolor. Fue miseria. Me reencontré con el mayor fantasma de mi pasado. No había cambiado. No había mejorado. Me hizo volver a sentirme como si me adentrase en las profundidades de las tinieblas. Me hizo sentirme inútil. Yo, en cambio, continué sin saber defenderme. Supe contenerme ante tanta ira, tanta rabia y tanto desprecio. Preferí obviar lo evidente y rechazar al propio rechazo. Ese no era mi lugar. Jamás volverá a serlo.

[14-febrero-2016/01:30:05] Recuerdo que nos acurrucamos detrás de la fría roca, entre suspiros de tinta muerta y entre baladas de grillos desorientadas. Yo iba bastante subido, pero siempre he sabido escuchar, aunque mis oídos sangrasen decepción. El símil de tu agonía fue cercano al mío en ocasiones anteriores. Cuando más necesitas la ayuda y la presencia de alguien, es cuando deciden marcharse y dejarte en un segundo plano. Te dejan volar, aunque tú necesites más que nunca acurrucarse bajo sus alas. Te dejan desamparado. A veces no puedes culpar a esas personas, pero el vacío que te dejan, puede llegar a ser irreemplazable. Espero que de momento, no me dejen volar más personas. Ahora mismo necesito fuerza. Yo sé que tú también eres fuerte. 

[12-febrero-2016/14-febrero-2016] Gracias. Llevaba mucho tiempo esperando a soltar uno de los pesos que no se quería desgarrar de mí. Jamás pensé que lo acabaría soltando entre copas de marca y haciendo de criado al estilo Mary Poppins. Tu lucha interior fue tan fuerte que hizo que derramase algunas lágrimas. Seguro que me entró algo en el ojo. No temas sentirte derrotado por el físico, por la apariencia, ni por la estética. Yo también me he sentido derrotado en muchos momentos. Siempre acabo levantando cabeza. Te recuerdo que los grandes perfumes vienen en frascos pequeños. Eres la mejor fragancia que contendrá un frasco pequeño. Es difícil poder leer con claridad tu etiqueta, pero una vez que descifras el código, entiendes cada parte de la receta. Una receta basada en la dureza y no en el precio. Una receta ardua de conseguir, pero sincera y majestuosa. No te entenderán, pero yo estoy aquí para que te sigan conociendo y estoy orgulloso de poder ser el que esté resolviendo este enigmático rompecabezas. Gracias a una noche de estrés volví a recordar que la gente te va a valorar por lo que eres y no por el frasco que te contiene. Un recipiente no es nada si realmente no importa el contenido que lleva dentro. Me hiciste volver a sentir mi propio perfume. Eres único. Eres gigante.

[11-diciembre-2015/18-febrero-2016] Pensé que te iba a odiar, tanto como a los mismos tatuajes sociales que traías contigo. Pensaba que tu tinta sería certera, dañina y mezquina, como esa tinta que llevan los terroristas mentales. Querías aparentar ser un uno más entre todos ellos, pero solo te camuflabas. Tú no perteneces a esa especie. No te acercas ni a su sombra. Te lo aseguro. He vuelto a encontrar uno de esos corazones puros de los que se están perdiendo. He vuelto a ver oro entre tanta oscuridad que me rodea. No voy a permitir que ese oro se apague entre canciones muertas ni que se adentre en un valle mortífero. No sé si voy a tener la gran oportunidad de tenerte por mis costas a partir de septiembre, pero yo no voy a ser quien te retenga aquí. Nunca le he cortado las alas a nadie ni he reprimido el deseo de libertad de los que deben tomar decisiones. Que sepas, que si te marchas, siempre tendrás a alguien a quien molestar a cualquier hora, que te escuchará en esos tiempos de tormenta y que te tendrá un lugar reservado en sus viajes para cuando lleguen los tiempos de locura. La distancia se carga muchas relaciones y las debilita hasta dejarlas obsoletas, pero tu nobleza y tu lealtad son superiores a ese sentimiento de decadencia. Si te quedas, todo irá mejorando como siempre. Lo sabemos. No dejes que nadie te haga sombra, que nadie te retenga, ni que nadie manipule la bondad con la que caminas. Sigue pisando fuerte. Sabes tocar con dulzura los corazones que se acercan a ti y que realmente te aprecian. El mundo necesita más magia como la tuya. No olvides que por muchas discusiones que hayamos afrontado, lo que realmente importa son esos momentos en los que nos reímos, los abrazos y las palabras de corazón. Todo lo demás, carece de sentido. Solo puedo decir gracias.

[13-febrero-2016/17:03:46] Ese fue justo el momento en el que miré el reloj con ansias de desesperación y de preocupación. Me esperaban bastantes golpes de minutero sentado al filo del abismo. Podría haber sido infernal, pero la situación no lo quiso así. Fue uno de los debates a tres bandas que mejor recuerdo. Olía la tierra mojada a paz y las gotitas de agua golpeaban con alegría el parabrisas de mi coche. Las palabras se hilaban tejiendo un mapa de confianza, de aprecio y de entendimiento. Puede que a veces, pinchar y fallar sea un síntoma de bienestar. Quizás parar a tiempo es necesario para levantarte con más fuerza. Yo me levanté triunfante. Iba ganando.

[29-septiembre-2015/18-febrero-2015] El whisky a veces me hace crecerme, por lo que te pido perdón si me pasé en algún momento de esos que ya ni recuerdo. Realmente te necesito muy cerca de mí. Eres esa pequeña luna que me eleva muy alto. Tan alto como pocas veces me he sentido. Formamos parte del mismo sueño mientras navegamos en el mismo barco. Enciendes mi chispa y apagas mi locura cuando es realmente necesario. Te has convertido en poco tiempo en una gran confidente de mis preocupaciones y yo de las tuyas. Hemos formado una simbiosis perfecta. Dos almas unidas con una gran fuerza. Somos tan aparentemente iguales, pero a la vez tan distintos que ni nosotros mismos nos entendemos a veces. Prometí recuperar tu voz, tu fuerza, tu dulzura y tu magia. Nuestra historia cada vez se acerca más a ese cuento de hadas con el que estamos soñando. Puede que no tengamos ningún castillo, pero nos quedamos tranquilos solo con viajar cogidos de la mano muy lejos. Ten por seguro que no puedo ser el príncipe azul que andas buscando, pero me conformo con acompañarte como si fuese ese Pepito Grillo que te va a proteger hasta que realmente pueda. Si de verdad me echas de menos en algún momento, no te esperes a que llegue el invierno, y acércate hacia donde yo esté. No dejaré que te pierdas. No dejaré que cometas los mismos viejos errores. Yo haré lo mismo por ti si necesito buscarte. Seré tu luz. Gracias por demostrarme el día de San Valentín que ocupo un pequeño gran hueco en tu corazón. Tú eres pura grandeza en tu interior y pura grandeza en el mío. Decidimos avanzar despacio, pero es la mejor decisión que pudimos tomar. Sigamos con esta fuerza y con este cariño. Nos quedan muchas páginas por escribir en nuestra historia. Muchas.

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